domingo, 21 de julio de 2013

The Come Back (El regreso)

Han pasado más de dos años y el cuerpo y la mente pedían a gritos volver a escribir. Me he resistido a mi pesar, pero sabía que no podía demorarlo más. En la última entrada hablaba de fenómenos que a diario se escapan a nuestra atención. Precisamente porque no prestamos la suficiente.
Ahora, con la perspectiva de estos años alejado de muchas cosas y de mucha gente,  constato y confirmo que hay cosas para las que no tenemos respuesta inmediata y que sólo encontraremos su verdadero y profundo sentido con el avance inexorable del calendario. Lo que yo he vivido en la última época no es fácil, y probablemente no se lo desearía a nadie. O sí... Porque detrás de lo aparente hay algo que no vemos. No ha sido fácil, y ha tenido su hipoteca. He tomado decisiones que no tenía planeadas, aunque alguien, no pocos, piensan lo contrario. No voy a entrar en ello, ya que cada uno es mayorcito para saber distinguir la verdad de la verdad inventada para justificacion de otros. Entre esas hipotecas está la de haber sido crucificado por seguir mi vida y saber romper con ciertos tópicos establecidos. Sin embargo, me queda el reconocimiento de los que de verdad han entendido que  las decisiones que he tomado, no solo eran acertadas, sino que por haberlas tomado yo, tenían más valor. 
No voy  dar más vueltas a aguas pasadas. A partir de ahora, retomo la pluma digital y me dispongo a seguir relatando cualquier cosa que me mueva por dentro. Aunque a nadie o a pocos le interese. Creo que en alguna publicación anterior he mencionado que mi debilidad por la escritura va más allá de lo que parece.
Seguimos en la brecha y nos vemos en breve. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario