Y digo bien cuando hablo de pasiones ya que al margen de lo deportivo siempre hay algunos sentimientos anidados en las cabezas de los asistentes que utilizan el evento para reivindicar cualquier otra forma de estado que la actualmente vigente.
La final de la Copa del Rey de fútbol, aquí en España claro está, vista por un montón de millones de espectadores es un acontecimiento para el que se necesita traductor o haber asistido a alguna clasecilla de chapurreo inglés.
Y es que como estamos donde estamos, y los tiempos andan revueltos con el tema de las supuestas independencias y demás adoctrinamientos lingüísticos, pues resulta que RTVE decidió el pasado sábado que los rótulos y etiquetas del partido entre el Sevilla y el FC Barcelona disputado en el Wanda Metropolitan, en Madrid, tenían que estar en inglés, para deleite y disfrute de todos. Y así fue, ya que como digo y bien ilustra la imagen, el idioma de los del Brexit era el universal en esta contienda.
Es más, de haber estado en el campo, cosa que jamás haré por principio propio, me hubiera quedado asombrado y perplejo escuchando a los fanáticos del Sevilla, expresándose en el idioma de Shakespeare tan ricamente y con esa gracia que llevan dentro que les otorga ser de tan noble ciudad.
Seguramente yo no habría entendido nada de nada, pero es normal. Hablar inglés, o decir que lo hablas y ponerlo de forma destacada en linked in está super de moda y mola cantidad. Siempre y cuando no te hagan superar una prueba de conversación, claro está, porque entonces se nos acaba la bravuconería latina y nos quedamos con los ojos de plato.
Y es que aunque el evento esté enmarcado dentro de las competiciones europeas, al menos la retransmisión para España por la cadena number one debería haber sido en español. Salvo que los responsables intentaran evitar que los de un equipo se pudieran sentir ofendidos. En ese caso, y con buen criterio, se decide hacerlo en idioma extranjero y así nos cabreamos todos excepto ellos. No me imagino a esos ancianos de cualquier provincia, con la ilusión desatada por ver una final gratis en la tele y entre chato de vino y caña preguntarse entre ellos: Oye, ahí que pone??? No lo entiendo.. Tendré que cambiar de gafas...
No querido buen hombre, lo que tiene es que cambiar de dirigentes o de país, para lo que probablemente ya sea tarde a estas alturas de la vida. Que sepa usted, querido patriota, que en esta piel de toro se habla inglés como idioma nacional y que todo lo demás son zarandajas. Y si no me cree, no hay que ver los anuncios de la televisión o radio. Anglicismos por doquier en una mezcla de spanglish que ni el mejor tejano fronterizo domina con soltura.
Y es que tiene razón mi querida amiga Emmylou cuando titula una de sus canciones "Spanish is a lovin' tongue" ("El español es una lengua encantadora") para cualquiera menos para nosotros, que en no pocas ocasiones preferimos lo foráneo a lo patrio. Y es que no tenemos remedio.
Esta vez me lo han puesto fácil, sinceramente a huevo....
Como siempre, estoy totalmente de acuerdo contigo y diria aún mas y mas fuerte si un pelín de pruedencia y otro tanto de educación no me lo impidieran. En mi tierra de cazurros a esto se le llama tirar piedras al tejado poropio, para los que gustan hablar de futbol, marcar en propia porteria.
ResponderEliminarJ. Amez
Ah! por cierto, que nadie piense que estoy en contra de hablar un segundo o un tercer idioma o los que haga falta, pero al Cesar lo que es del Cesar......
ResponderEliminarY no es Chauvinismo........
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