sábado, 26 de septiembre de 2015

Zamora está triste

El último día del verano de 2015, cuando aún casi estábamos desperezándonos del sueño nocturno, nuestro amigo Marce se dormía para siempre, dejándonos a todos el alma helada y un hueco lleno de buenos recuerdos en nuestros corazones.
Su tierra natal, Zamora, llora la ausencia de uno de sus hijos más queridos, mientras en el Cielo los Ángeles dan la bienvenida a su Alma noble y sincera.
Poca gente me ha llegado tan adentro como mi amigo Marce, por el que sentía y siento una especial amistad y conexión. Todos los que le hemos conocido en esta andadura terrenal sabemos de su buena fe, de su compañerismo, sensibilidad y manera tan especial de hacernos pasar buenos ratos.
Sin duda creo que de alguna manera era un líder. Sabía como arrastrar al grupo y tirar hacia adelante. Siempre el primero, dispuesto a lo que hiciera falta y hacer que los demás se animaran incluso en los momentos más bajos.
Un hombre que por donde ha ido ha dejado una huella imborrable. Sincero, amable, buen compañero y mejor persona. Ese era y es mi amigo Marce. Porque no se ha ido, de verdad.Tan sólo ha cambiado de apariencia, aunque con nuestros sentidos limitados no podamos verle más. Pero su esencia permanece y así será eternamente. Convencido estoy de que nos encontraremos en otro plano existencial algún día, pero entre tanto, él nos mira desde allí y sonríe feliz. La verdad es que aún albergaba esperanzas de volvernos a ver aquí y echar una parrafada tranquila, pero hay hechos que nosotros no controlamos y que debemos aceptar tal y como vienen. Ya hablaremos algún día en otro lado......

Cuánto quería a su tierra y lo que sentía por ella no lo sabe nadie a excepción de los suyos. Los amigos de la panda, esos que nos hemos mantenido en el tiempo después de la vida laboral, te vamos a echar de menos,; y no sabes cuánto, querido Marce....

Desde aquí quiero levantar una copa de vino en honor tuyo y susurrarte al oído "Gracias, amigo Marce". Gracias por haberme dado la oportunidad de conocerte y aprender de ti. 

Zamora está triste, pero el Cielo está más lleno con tu alma. 


jueves, 27 de agosto de 2015

El cliente que paga elige

En esta época moderna, en la que se supone que hay libre mercado y cada uno puede acceder a los productos que más les gusten sean de donde sean, esta frase no se cumple completamente.
Probablemente habrá más ejemplos que el que voy a citar en este artículo, pero con uno como botón de muestra vale para darse cuenta que el interés de algunos empresarios está por encima del derecho de los clientes, independientemente del precio a pagar.

Si uno va a comprar a una gran superficie, cosa más habitual en estos tiempos ya que el pequeño comercio casi hay que buscarlo con lupa por culpa de la tan manida globalización, lo más normal es que encuentre el mismo producto comercializado por diferentes industrias (marcas) de forma que pueda elegir el que más le guste, bien por su contenido,  presentación, envase, gusto o precio. Así, si uno quiere consumir una determinada marca, paga de acuerdo a la calidad elegida (excepto las marcas blancas que cada vez tienen más auge). Está claro que hoy día nadie ofrece solomillo a precio de falda de ternera. Así las cosas, podemos elegir los productos que más se adapten a nuestras preferencias, ya que si no lo encuentras en un súper lo encuentras en otro (grandes superficies no faltan en absoluto). A esto le añades la publicidad con las ofertas de la semana y todo redondo.

Lo mismo pasa cuando uno se plantea comer en un restaurante (por supuesto fuera del menú del día, que es el que el dueño ha decidido poner sin consultar a nadie...). Te sirven lo que pides dentro de la oferta de platos, y eliges lo que más te apetezca al precio marcado. Con la bebida pasa lo mismo, uno tiene la posibilidad de acompañar las viandas con un determinado vino, agua, etc...

Normalmente suelen tener una variedad suficiente como para que alguna marca o denominación se adapte a nuestro gusto y bolsillo.

Sin embargo, esta circunstancia, y por tanto la capacidad de elección del cliente se ve notablemente disminuida cuando uno entra a tomar una cerveza en un local, o se siente al calorazo de las terrazas sombreadas artificialmente con las lonas de la marca de turno. Es ahí, cuando pides una cerveza bien de barril o embotellada y tienes que tragar con la marca que al dueño del bar más le interesa porque se la sirven más barata y además le regalan las sillas y las sombrillas. Aquí la libertad de elección
( que no de pago) del cliente se ve sensiblemente mermada. Lo normal es que te den a elegir entre dos o tres marcas (en algunos casos más, dependiendo de la categoría del local). Habitualmente, y cada vez lo experimento más a menudo, si no preguntas al camarero, lo normal es que acabes tomando la cerveza que menos te gusta y pagando como si fuera la mejor. Últimamente he decidido preguntar qué marca de cerveza tienen antes de sentarme en ninguna terraza o antes de pedir en la barra. Una vez que he recibido la relación de marcas disponibles y si alguna se adapta amis gustos entonces me quedo. En caso contrario, directamente me largo y punto. 

Hasta hace un tiempo no solía adoptar esta actitud un tanto radical, pero tengo muy claro que no voy a pagar ni a tomar nada que realmente no me apetece o no me guste.

Es como si al entrar a una tienda de ropa tuvieras que comprar la prenda que el dependiente quiera y no la que te siente mejor o te guste más. Me parece muy bien que cada empresario elijan comercializar los productos que más margen de beneficios le dejen, pero también los clientes, que somos los que pagamos, tenemos derecho a entrar o no en un local en función de los productos que nos ofrezcan. Y no pasa nada si una vez sentados en una terraza, preguntamos que marca de bebida tienen y no nos convence ninguna. Se levanta uno y se va y aquí paz y después gloria.. Que ya debemos ser mayorcitos como para dejarnos tomar el pelo y bares no faltan en esta piel de toro.........
salvo los que van cerrando por querer ganar mucho con poco o ningún esfuerzo. 

En otra ocasión hablaré de las tapas y aperitivos.........

martes, 18 de agosto de 2015

Verano caliente

A nadie se le escapa que este año llevamos una ola de calor que no tiene fin. Hace más de 2 meses que estamos sumidos en un auténtico baño de sudor por doquier. Y da lo mismo la zona en que te encuentres.... Norte, sur, este y oeste de este territorio español se ha visto inundado de una temperatura subidita de grados como hace bastantes años no se veía.
Quizá ya no sabíamos lo que era de verdad un verano, pero lo cierto es que para algunos se ha hecho insoportable. Los que llevamos mejor el frío agradecemos que en estos últimos días se pueda descansar algo más frescos.
Aun así, no es la temperatura en sí lo que más me ha impactado en los dos últimos meses, sino el estrago que ésta puede hacer en la cabeza de algunas personas. Son numerosos los casos de violencia doméstica desatada en las últimas semanas y llevadas a cabo mediante métodos cada vez más crueles, siendo todos ellos deleznables e injustos. No parece normal que personas de sesenta o setenta años de repente se vuelvan tarumbas y acaben con la vida de sus parejas, o que algunas madres con síndrome post-parto sacrifiquen a sus bebés en un altar en un acto de supuesta ofrenda a ningún dios.
Me pregunto si este aumento de hechos luctuosos está influenciado por el aumento de la temperatura climatológica. Es verdad, y yo lo he sufrido en mis propias carnes, que este repunte se ha hecho insoportable. Noches enteras empapado en sudor y sin poder dormir un minuto. La venta de aparatos de ventilación ha batido auténticos records y era difícil encontrar alguno en determinados centros comerciales.
Es por ello que durante el resto del día nuestro estado de ánimo y de humor haya sufrido también alteraciones y que los nervios hayan salido a flor de piel más veces de lo habitual. De alguna forma todos lo hemos sufrido, y siendo atrevido en mis ideas, creo que a determinada gente les ha afectado de una forma especialmente violenta como para llegar a cometer semejantes atrocidades. Habrá quien piense que sólo es producto del odio y rencor que alberga el ser humano, pero me inclino a pensar que los agentes externos también tienen su cuota de participación. 
Por si tuviera razón en mis pensamientos, me alegro enormemente de que la segunda quincena de este agosto nos vaya dando un respiro, y que aunque por el día los termómetros se eleven, al menos las noches son más llevaderas. Y con ello, espero que la oleada de violencia también descienda y si puede ser se acabe para siempre. Nada más dramático y condenable que acabar con la existencia de seres humanos. 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

It's Christmas Time



Un año más, en el que tampoco han faltado alegrías y tristezas, nos hemos plantado en el 24 de diciembre casi sin ser conscientes del paso de los días. En este año han sucedido hechos medio inesperados, como se puede deducir de las entradas previas. Hay quien ya no está entre nosotros para asustarse de los petardos típicos de esta época.

No obstante, y desde la perspectiva más espiritual que  podamos llevar dentro, ciertos hechos nos invitan a mirar un poquito más allá de lo que tenemos delante. Por tanto, sin faltar al recuerdo que nos embarga, debemos soñar con la esperanza y el deseo de que el próximo año sea el mejor de nuestras vidas. Sabiendo que la utopía de un mundo feliz, sin hambre y sin guerras, sin odio y sin desigualdades es imposible de conseguir, no dejemos de intentar que el mundo en el que vivimos sea cada día un poco más justo y agradable. 

En estos momentos hay seres que no están atravesando su mejor momento personal y familiar. Sigue habiendo injusticias  desesperanza y desánimo por doquier. No es cuestión de parecer pesimista, pero en la "suciedad del consumo" dicen que vale todo y todo se disfraza de lo que no es. Todo tiene cabida, con tal de evadirnos de nuestra realidad más cercana. Pero detrás de cada máscara que llevamos hay una historia humana. Con toda su carga de realidad. Aunque no tengamos poder adquisitivo, no importa. En estos días de consumo desesperado nos olvidamos un rato de nuestra situación y dedicamos esfuerzos en hacer colas para pagar en cualquier super o tienda franquiciada. Ya veremos cuando pasen los días de euforia..... 

Cuando el calendario marque el mes siguiente se nos habrán pasado los compulsivos ataques y volveremos a ver cuál es nuestro día a día. Seremos otra vez los mismos. Unos con trabajo y otros sin él. Unos comiendo a lo grande y otros pasando hambre. Unos vivos y otros no.

Siendo consciente de todo lo dicho, deseo que estas Fiestas de Navidad sean para Todos un momento de PAZ. Y ahora que está tan de moda internacionalizar cualquier slogan publicitario, desde aquí:
Happy and Magical Christmas Everyone... y que todos nuestros sueños se hagan realidad.

sábado, 27 de septiembre de 2014

Dos meses

Son las 7 de la mañana de un sábado otoñal que presagia nubes y agua, y es el momento, mirando el cielo gris de ponerme a redactar unas líneas en recuerdo de un ser querido.

No es fácil a veces escribir sobre ciertos hechos en el momento en que suceden. Bien porque uno no tiene fuerzas, o porque quizá entiende que necesita tomarse un tiempo para poder definir lo que quiere plasmar.
A mí me ha sucedido recientemente. Hace dos meses que Nela nos dejó, abandonó su envoltura física y trascendió a un plano superior, dejándonos una huella imborrable y un vacío que nadie nunca podrá volver a llenar. Su hueco en nuestros corazones permanecerá intacto y sellado para que nadie se atreva a ocuparlo.

Tuvo una feliz estancia en este plano físico, auténtico valle de lágrimas para cualquiera que piense un poco. La conocimos a los quince días de vida y desde entonces, durante más de quince años estuvo siempre a nuestro lado. Fue la hija que nunca tuvimos y que el Cielo nos regaló para cubrir esa falta.

Mirando atrás hay un buen puñado de recuerdos con ella, todos felices y alegres aun cuando pudiera parecer lo contrario.
Vivió rodeada de amor y cariño por parte de todos los que la conocieron, especialmente nosotros, sus "padres". Jugamos todo lo que pudimos, nos enfadamos alguna que otra vez porque es normal entre seres de distintas especies que a veces no se entienden. No hacía falta que hablara, nos comprendía totalmente y siempre sabía estar al lado en cada momento. Era más inteligente que muchos seres que así nos llamamos por creernos superiores al resto. Es difícil volcar estas líneas cuando el rostro se llena de lágrimas al recordar.En sueños me acerco a ella y la acaricio. Me devuelve siempre un lametón al igual que hacía en vida. La casa, el parque, ....todo me trae agradables recuerdos de ella, al tiempo que noto su ausencia como un puñal clavado hasta lo más profundo. Pero sin embargo, cuando reflexiono sobre mis emociones comprendo que no hay motivo de tristeza. Simplemente hay que comprender que todo empieza y acaba en un determinado momento y hay que sentirse satisfecho y alegre de haber hecho lo mejor en cada instante.

Para los que creemos que la existencia de los seres vivos no acaba en este plano, nos sirve de ayuda pensar que todos, al final, nos volveremos a reencontrar algún día, y aunque desprendidos de la cubierta física nuestras almas se reconocerán. En ese momento reviviremos todos y cada uno de los instantes vividos. Simplemente es cuestión de tiempo, al igual que han tenido que pasar dos meses para poder escribir estas palabras. Dos meses que han sido necesarios para saber exactamente qué decir y cómo plasmarlo.Dos meses de ausencia y una eternidad por delante.  Las lágrimas siguen cayendo, pero pasarán...y cuando menos lo espere volverán a caer, producto de alguna emoción contenida por los recuerdos.

 Gracias Nela. Estamos contigo y tú siempre en nuestro corazón y a nuestro lado.

domingo, 25 de mayo de 2014

Week-end eufórico

Al final de este domingo, como tantos otros durante el año, mucha gente estará contenta tanto por dentro como por fuera.
Hemos tenido un fin de semana completito para que todos tengan motivo de alegría o lamento.

Un sábado portugués dividido entre madridistas y atléticos disputándose el máximo trofeo europeo. Cuando media España pensaba que todo estaba acabado a favor de los "débiles", llega el consabido golpe de suerte y da la vuelta completa al evento. La diosa Cibeles vuelve a ganarle la batalla al marítimo Neptuno, a escasos metros de distancia. El desconsuelo de unos alimenta la supremacía de otros. Anoche los aficionados de ambos equipos trasnocharon más de la cuenta, bien para celebrar un título como para lamentar una derrota más.

La celebración culminó a primera hora del domingo con la llegada triunfante de los poderosos.
Y llega el domingo, día de elecciones europeas para poner punto y final a una "campaña" estúpida basada en los cotilleos y mentiras y en la que no se ha hablado precisamente de la política del continente a cuya estructura, para bien o mal, pertenecemos.

A estas horas, los medios de comunicación batallan por acertar en sus predicciones y corroborar los resultados que prevén. Cada uno arrima el ascua a su sardina y nadie quiere reconocer el posible fracaso o gran batacazo. Todos se sienten ganadores, como no podía ser de otra manera, ya que su único objetivo de ahora en adelante es seguir colocados en algún puestecillo que les permita cobrar un sustancioso sueldo mes a mes. Y que siga la feria. No irán a Europa a defender nuestros derechos, no nos engañemos. Irán a defender su silla y cuanto más tiempo duren en ella, mejor para ellos. Y peor para nosotros. Pobrecitos administrados que nos manipulan por doquier. 

Según dicen la participación ha sido algo más alta que en eventos pasados. Eso tiene varias lecturas: o a la gente le preocupa más la política que se dicta desde el exterior y que nos atañe directamente o bien que están hartos de los dirigentes de toda la vida, que nacieron a la luz del partido de turno y quieren dar cancha a grupos minoritarios para que que el pastel esté un poco mejor repartido. Cualquiera sabe...
Pero no nos preocupemos: seguiremos siendo los mal administrados fritos a impuestos, cabreados día día con la vida que nos hacen tragar y sin protestar, que puede ser peor. Por mi parte pueden seguir haciendo lo que quieran. No tienen apoyo mío alguno. Yo también he dedicado el día de hoy a Europa. Pero de forma más relajada y sin políticos. Y muestra de ello es la foto que ilustra este comentario. Y a vivir, que la vida son tres días y dos de ellos son fin de semana...............

viernes, 9 de mayo de 2014

La marca de la tragedia

Hoy es jornada triste en el corazón de mucha gente de este país. Anoche nos acostábamos con la noticia de un accidente de tráfico a los que por desgracia ya estamos acostumbrados.
 Pero ayer no era un fin de semana con más circulación de lo habitual, ni fue un accidente habitual tampoco.

Anoche la vida en plena efervescencia de cinco chavales deportistas fue arrancada en un minuto y nadie le encontrará explicación más allá de la causa del propio accidente.
En este país agrícola, cada vez menos por que nos están arrancando los cultivos desde más allá de los Pirineos, uno de los aun trabajadores del campo que nos quedan cometió una imprudencia y ahí finalizó la trayectoria vital de cinco jóvenes. 
Se trataba del equipo de fútbol sala de mi pueblo, porque lo siento mío a pesar de haber nacido en Madrid.
En Monterrubio de la Serena, municipio pacense de pocos habitantes, no podrán olvidar en muchos años que el autobús que trasladaba de regreso a los jugadores tras un partido en la comarca iba a ser objeto de tal tragedia.
Una máquina de trabajar en el campo, en manos de un imprudente, al parecer bajo los efectos de la droga, causó la tragedia que se llevó la vida de los cinco chavales y dejó marcados al resto de heridos, tanto a nivel físico como emocional. De la misma forma que hemos quedado impactados los que de alguna manera estamos vinculados a esta localidad.

Hace un puñado de años, otra tragedia provocada por las envidias familiares de unos desquiciados llenó de lágrimas la localidad contigua: Puerto Hurraco pasó a la posteridad como la ciudad del crimen. Esta comarca de la Serena queda marcada para mucho tiempo. 

Tres días de luto para que a nadie se nos olvide lo sucedido. Los padres, familiares y allegados de estos muchachos llevarán luto en el alma de por vida, ya que si la muerte de cualquier ser humano afecta, en estas circunstancias lo hace con más fuerza.

Las pregunta  ¿por qué?, queda sin respuesta a nuestro entender. Pero es inevitable cuestionarse qué sentido tiene que cinco vidas finalicen de esta forma y al mismo tiempo. 

Descansen en paz estas almas. 



domingo, 9 de marzo de 2014

En pleno Madrid

Tantos años viviendo en la capital y alrededores y cada vez que puede Madrid va y me sorprende. Es cierto que esta ciudad va creciendo a pasos de gigante, y lo que hace unos años, pocos realmente, era el límite poblacional, ahora resulta que es casi el cogollo de la ciudad.
Es por eso que reconozco que me he quedado atrás. Madrid crece a un ritmo trepidante, provocado por la afluencia de humanos que vienen a quedarse, así como los que aquí nacen diariamente.
De joven presumía de conocer la ciudad completamente, las líneas del Metro y autobuses. Y ahora, cada vez que tengo que desplazarme por esta urbe, bien en coche o en servicio público, tengo que empezar a recopilar información sobre adónde me dirijo y buscar la alternativa mejor que me haga llegar rápido. Un ejemplo de lo que digo es la cantidad ingente de lugares preciosos que Madrid tiene en su interior y de los que apenas conocemos el nombre.
Hace dos días, y con motivo de la subida de temperaturas que anuncian la primavera tuve la ocasión de ver en la televisión local que el inicio de esta nueva estación se estaba dejando ver en los parques, ya florecientes. Y hablaban concretamente de uno situado al final de la calle Alcalá. Tan al final que casi linda con la autopista de Barcelona. Hablo de La Quinta de los Molinos. Un espacio público, abierto todo el año, y que ahora muestra su belleza a través de la multitud árboles que lo habitan. Pero quizá de entre todos los que más me han llamado la atención son los almendros en flor. Jamás había visto tal cantidad y tan exuberantes. Ni que decir tiene que la mañana de este domingo, cámara al hombro como es habitual, me he dado un atracón de fotografías en el citado lugar. Los contrastes de color, unidos a los rayos de sol aún levantándose hacen que las sombras y la luz se conjuguen en unas composiciones de inconmensurable belleza. Han sido dos horas de paseo y disparo, inagotables en cuanto a motivos fotográficos. Dejo aquí un par de muestras que dan fe de lo que relato, e invito a todo aquel que guste de la naturaleza a perderse en este paraje madrileño. Esto me sugiere que a la vuelta del verano, cuando cambiemos al otoño, será necesario reaparecer por aquí para volver a disfrutar de los colores típicos de esa estación. La luz será distinta y creará tonos únicos, como ha de ser. Y volveremos a fotografiar el entorno con otra intensidad.

domingo, 2 de febrero de 2014

La Cantera


Cualquier padre moderno que se preste, tiene cada fin de semana ciertas obligaciones para sus pequeños descendientes. Entre las más habituales, hoy por hoy, está  llevar al niño o niños al fútbol. Todos quieren apuntarse al mejor equipo del barrio o de su pueblo con la esperanza de llegar a ser una de las grandes figuras que ven en la tele cada fin de semana. Su ilusión y su meta es dejar al público observante con la boca abierta como resultado de una jugada inigualable o un gol que le dé la victoria a su equipo.

Ser como las grandes figuras, admirados, guaperas y llenos de dinero. Y si además vienen las chicas detrás, pues mejor que mejor.
Para ello, se esfuerzan durante la semana, entre clases, entrenándose como pueden y les dejan para llegar al fin de semana y poder ser artífices de alguna jugada memorable. Es cierto que a edades jóvenes es muy importante la práctica del deporte para el desarrollo completo del individuo. Fogar las energías en plena ebullición y soltar la adrenalina que llevan dentro es necesario. Es un complemento a la actividad escolar que hace que los jóvenes valoren lo que cuesta conseguir pequeños triunfos, aunque sólo sea a nivel deportivo. Otros triunfos los conseguirán hincando los codos y viendo el resultado al final de cada evaluación.
Desde el entorno familiar, como desde el educacional, es importante que a los chavales se les inculque la cultura del esfuerzo y sean conscientes de que en la vida no todo es fácil de conseguir y que lo que sus ídolos tienen no es sólo fruto de su habilidad, sino de otros muchos factores que influyen en que un joven progrese y llegue a ser algo más que uno de tantos. Pocos tienen la oportunidad de estar apuntados a la cantera de un equipo grande, y de los que pueden, la mayoría no llegan a categorías superiores, Llegar arriba es muy difícil, y más si has de compartir el tiempo dedicado a la afición deportiva con el de clase. Los hay que tienen cualidades excepcionales pero también hay que tener oportunidad de que alguien con cierta influencia consiga verte. Pero precisamente por eso, es necesario inducirles ciertos valores y hacerles comprender que no todo es regalado en esta jungla de competición. El día de mañana, cuando superen cierta edad, deberán decidir qué camino emprender. Prepararse con una buena formación o incorporarse directamente al escaso mercado laboral en el que serán explotados irremediablemente. Sólo algunos habrán tenido entonces la oportunidad de hacer de una afición deportiva una profesión de futuro. Sólo algunos habrán sido observados por los que tienen el poder de elevarte al primer equipo. Muy pocos llegarán a formar parte de ese grupo de elegidos que dispondrán de un buen nivel económico. 
También esos, los que llegan alto, adolecen a veces de un sentido común  mínimo y demuestran no haber aprendido algo tan sencillo como el valor del esfuerzo y la humildad. A ciertos niveles, y por intereses nada deportivos, el dinero fluye en cantidades ingentes y la falta de escrúpulo hace su aparición. La publicidad y los derechos de imagen se superponen a la valía deportiva y es muy fácil caer en una espiral sin salida. Fama, dinero, vida buena, etc... que no falte de nada. Por ello, espero y deseo que estos chavales de hoy se conviertan en grandes deportistas del mañana, aunque no sean los más aclamados en los medios ni los que más dinero ganen. Simplemente que sean hombres con la sensatez suficiente, que disfruten de lo que más le guste, pero que los remates con la cabeza no afecten a su cerebro y les haga perder la cordura. De esta forma no se dejarán manipular por los magnates de un negocio que los utiliza para hacer crecer el maldito dinero en sus cuentas. Y lo malo que es que no tienen límite en sus ambiciones, y hay que ser muy inteligente para sortear las trampas del camino.

viernes, 24 de enero de 2014

Pequeño recuerdo

Hoy quiero  rendir un humilde homenaje a un hombre normal y corriente que vino a este mundo a dejarse la piel por los suyos y que supo renunciar a muchas cosas tan sólo para mantener con dignidad su persona.

Le tocó pasar la tan manida y manoseada guerra civil española en la que unos se enfrentaban hasta con sus propios familiares en defensa de no se sabe qué. El caso era estar en unos de los bandos, con unos supuestos ideales que a la hora de la verdad tan sólo buscan conseguir el poder.

Este hombre, nacido en la más absoluta humildad de un pueblo de Extremadura, tuvo que emigrar a la capital, allí donde las posibilidades de labrarse un futuro eran mayores. Conseguir un trabajo, el que fuera, con tal de abandonar el labrado de tierras y cuidado de animales que era lo único que podía esperarle en su ciudad de origen.

De la nada, y con tan sólo su esfuerzo consiguió salir adelante en esta jungla de buitres que siempre es la sociedad. Trabajó en lo que pudo, desde albañil hasta lo que hiciera falta. Por lo que he escuchado alguna vez de su boca, también participó en la construcción de la estación ferroviaria de Atocha, ahora sede de partida de los más modernos trenes que este país haya visto.

 Con el tiempo se fue abriendo camino adelante y se casó para formar una familia. Una familia numerosa, de la que con todos sus defectos puede estar orgulloso desde allá donde esté, supongo que en esa dimensión donde se encuentran todos los que por aquí han pasado a lo largo de la historia de la humanidad.

Este hombre, mi padre, no era perfecto ni mucho menos. Tenía su punto de mal genio, por otro lado necesario para no tragar con carros y carretas y mantener sus valores por encima de todo. Obedecía siempre a lo que su conciencia le dictaba y hacía las cosas, acertada o equivocadamente, con la mejor intención. Nos educó lo mejor que supo, aunque a veces nosotros no entendíamos la forma de hacerlo. Era simplemente lo que había aprendido y lo aplicaba como mejor sabía. Siempre quiso lo mejor para todos nosotros. Bien es cierto que mi madre, su esposa hasta el final también tuvo que soportar su carácter, pero está claro que entre los dos consiguieron hacer de sus descendientes personas decentes, con valores morales bien arraigados y que siguiendo sus enseñanzas  buscan en la vida consolidarse como seres humanos, cada uno con su particular concepción de esta existencia.

Yo sé que llevo parte de su carácter grabado a fuego y es algo de lo que no me arrepiento para nada.


Ayer hubiera cumplido 90 años si Dios no lo hubiera llamado antes.  En otra ocasión retomaré su persona como excusa para escribir sobre tantas cosas que recuerdo de mi vida junto a él. 

domingo, 19 de enero de 2014

Excusas

Hay quien afirma y quizá no le falte razón alguna, que en esta vida, mejor dicho existencia, todo es cíclico. Es decir lo que en un momento del tiempo parece una novedad, al cabo del tiempo se agota por sí mismo y desaparece sin más. Pero lo curioso y llamativo es que al cabo de décadas después, ciertas costumbres, actos o reacciones vuelven a aparecer ante nuestros ojos, cuando ya creíamos que eran cosas del pasado y formaban parte del mismo. 
Pero no es así, al menos en cuanto a algunas actuaciones humanas. Manifestaciones populares en pos de una progresía barata con cualquier excusa posible. En estos últimos días se han producido unas cuantas algaradas callejeras sobre todo en Burgos con motivo (excusa) de la construcción de un bulevar en cierto barrio. Tras escuchar las noticias y opiniones a favor y en contra del hecho en cuestión, y sin querer tomar partido por ninguna de las partes, hay cosas que chocan y llaman mi atención.
Parece ser que esta medida urbana estaba en el programa electoral de quien ahora ostenta el mando en la alcaldía de tan noble ciudad. Parece ser que la obra en cuestión estaba pactada con los representantes de la oposición en la misma alcaldía.
De repente comienzan las obras y empiezan a florecer manifestaciones "espontáneas" de la ciudadanía en contra de la misma. Lo curioso es que por unos cambios en la infraestructura burgalesa, también se producen manifestaciones en otras diversas ciudades como Madrid, por ejemplo. Estas concentraciones son aprovechadas por elementos anti-sistema a los que el motivo les importa un comino. El caso es manifestarse, eso sí destrozando todo lo que encuentren a su paso, y montar el numerito correspondiente para llamar la atención de los medios y tener su minuto de gloria en las televisiones y radios. Estos tumultos, al no tener nada que ver con el origen de la protesta y ser llevados al extremismo suelen acabar en violencia callejera con perjudicados y detenidos. No entro a juzgar el hecho en sí que motiva estos movimientos, ni me interesa saber quién lleva razón, si es que alguien la tiene.
Lo que sí me mosquea y de lo que estoy en contra absolutamente es de aquellos elementos, que lejos de tener motivación para manifestar su disconformidad con las actuaciones de sus regentes, aprovecha cualquier ocasión para hacerse notar, buscar una excusa para salir al exterior y emprenderla a golpes contra el mobiliario urbano y demás.
En las últimas horas parece que el responsable de la alcaldía ha paralizado las obras objeto de la protesta al no poder garantizar la seguridad de los vecinos. Bien, pues al margen de la decisión, resulta que entre los participantes de las algaradas ya se ha montado una coordinadora ¿de qué...? que manifiesta públicamente que seguirán concentrándose hasta que fuercen y consigan la dimisión del alcalde. Esto me da que pensar que el motivo de las obras eran pura y llanamente una excusa para otros fines menos democráticos y loables. De ahí que un barrio de Burgos haya alcanzado tanta notoriedad en casi todo el territorio a costa de manifestaciones supuestamente solidarias. O sea, que volvemos a lo de hace unos añitos, cuando había que manifestarse contra el régimen, contra la policía, contra cualquier cosa, con tal de manifestarse.
A los perro-flautas les hace falta muy poquito para tener un caldo de cultivo en el que desarrollarse a sus anchas. Lo suyo es eso porque de eso viven.... Sin oficio ni beneficio. Qué pena.... y qué asco de sociedad.

martes, 7 de enero de 2014

Calendario de Festivos


Desde que empezó la maldita y mal reconocida crisis que desde hace años nos acecha y golpea a los más humildes, se han oído todo tipo de recomendaciones, bien desde dentro del país, bien desde fuera. Ni que decir tiene que las del exterior son las que mandan y obligan a tomar acciones, aunque no nos ayuden en nada o casi nada. Pero quien maneja la situación no somos en absoluto nosotros. Nos ponen y nos imponen los deberes amenazando con el castigo en caso de no hacerlos.
Ni que decir tiene que desde dentro las medidas que se adoptan no conducen a la recuperación de la economía ni al estímulo del consumo. Es una lástima que nuestros políticos sólo tengan ideas simples y peregrinas en vez de soluciones. Una de las que se propuso el año que acaba de finalizar es la reorganización de las fiestas, ya que con los caprichos del calendario la gente se toma demasiados puentes.
Desde el exterior nos aconsejan reducir el número de fiestas, ya que en ningún otro país europeo hay tantas como aquí. Y además, en Europa los trabajadores no se cogen días de asueto entre festivos. Entonces, si queremos ser europeos, ¿por qué nos tomamos tantos días improductivos al año? Y vamos nosotros, sin pensar, y decidimos que suprimiendo festivos o cambiando las fiestas a los lunes o viernes, se relanzará la productividad y saldremos de la crisis en un santiamén.
A mí me sorprende que tengamos tanto tipo de fiestas - nacionales, autonómicas y locales- ya que todo esto proviene del descuajaringue al que hemos llevado a este país, troceándolo en autonomías políticas con más competencias que el propio Estado. No obstante, el hecho de suprimir días inhábiles a efectos laborales o moviendo estos de día de la semana, no va a ser la solución para salir de nada. Si el personal que trabaja, que cada vez es menos, al contrario de lo que nos cuenten desde arriba, se toma un "puente", será porque tiene derecho al día libre, bien descontado de las vacaciones anules o procedente de cualquier otro acuerdo colectivo. En cualquier caso, el empresario es dueño de cerrar su negocio un día, dos o los que le venga en gana, ya que nadie tira piedras contra su propio tejado. Normalmente, los negocios que prevén que durante un entre-fiestas no les compensa tener abierto porque no van a tener trabajo o clientes, lo que suelen hacer es pactarlo con los empleados y recuperar la jornada en días sucesivos a base de prolongaciones horarias.
Eso me parece lógico y un terreno en el que ni el gobierno ni nadie se debe inmiscuir, claro que como ya estamos acostumbrados a perder libertad y derechos a pasos de gigante, pues qué más nos da....
Los dirigentes que nos mal dirigen, en su afán de protagonismo hacen lo que se les indica, y si hay que cambiar las fiestas de arraigo o tradición se cambian y punto. Así las cosas, no nos extrañe que los días señalados de toda la vida tengan más movilidad que un saltimbanqui en plena juerga. Que el día 6 de diciembre (llamado Día de la Constitución) cae en miércoles y provoca que el personal se coja un macro puente, pues se cambia la fecha de promulgación de la Carta Magna y tan ricamente. Lo malo es que nuestro calendario varía  y tendríamos que estar cambiándola todos los años. Lo mismo sucedería con el resto de fiestas. La Navidad la adelantamos o retrasamos a nuestro gusto, al igual que la Semana Santa y demás. Por ejemplo, si San Isidro cae en martes 15 de mayo, pues decimos que nació el 13 de mayo o el 18 y problema resuelto.Siempre se ha dicho que a este país le gusta mucho el cachondeo y la juerga, y que trabajamos poco con respecto a nuestros colegas de ahí afuera. Pero si alguien  piensa que con medidas tan estúpidas vamos a solucionar algo o cambiar nuestra imagen exterior, o es un ignorante o un subnormal graduado. Así nos luce el pelo............qué lástima........

domingo, 24 de noviembre de 2013

De Vuelta

En Julio de este año, sin buscarlo,  se me vino a la cabeza, como tantas veces,  el recuerdo de mi padre, a quién hace tiempo la vida decidió cambiarle de estado, para pasar del físico al inmaterial. No por ello su esencia ha dejado de flotar en una dimensión para nosotros desconocida.
Y en un momento de recuerdos imborrables, una cosa llevó a la otra y de repente estaba recordando parte de mi niñez. Una etapa que a pesar del tiempo aún guardo nítidamente en mi mente. Quizá una de las épocas más felices que podemos recordar cuando miramos atrás. Al pensar en mi padre, lógicamente mi ser se trasladó a los recuerdos que guardaba de él. Y entre ellos estaban los veranos en su pueblo. Sí, que mi padre era de pueblo y estaba orgulloso de ello.

Cerca de Puerto Hurraco, mejor dicho al lado, Monterrubio de la Serena permanece en mí como el lugar en el que los veranos calurosos de la década de los 60 hacíamos la transición de la etapa escolar.
Allí nos llevaba mi padre, en el tren hasta la estación de Almorchón, en medio del campo a las cuatro de la madrugada. Por suerte, y seguramente porque lo tenía planeado, siempre aparecía un señor con un coche que iba a recogernos a esas horas intempestivas.
Al final del viaje, que a mí se me hacía largo, acabábamos en su pueblo, en casa de la abuela Luciana o en la de mi tío Jesús.
Recuerdo las calles antiguas, la era y los corrales y el comercio de mi tío, en el que jugábamos con cualquier cosa, ya que para divertirnos no hacía falta mucho. Tan sólo imaginar.

Y como quien no quiere la cosa, este mismo mes de Julio decidí ir a recordar el pueblo al que tantos años hacía que no viajaba. Ni corto ni perezoso me planté allí el fin de semana.
Claro está que lo primero que hice el viernes por la noche al llegar al hotel fue preguntar al encargado si conocía a mi tío. Efectivamente, como no podía ser de otra manera, le conoce todo el mundo. Nació allí, allí se crió y allí permanece a sus ochenta siete años actuales, viendo pasar la vida y echando su partida diaria con los de su edad.
Pasé un fin de semana maravilloso, sin entender aún por qué mi padre y él dejaron de hablarse hace tantos años. No me importa, ni tengo mucho interés en saberlo. Pienso que son cosas entre ellos, que seguramente vistas desde la perspectiva actual no tendrían ninguna importancia. Lo peor de aquella ruptura es que duró eternamente y mi padre no encontró en vida la reconciliación que yo buscaba entre ambos.
Eso pasó y como tal hay que asumirlo. Durante muchos años he sabido que tenía un tío y una tía a los que nunca veía. Y dos primos de edad parecida a los que apenas recordaba.
En este viaje recuperé el contacto con mi tío, y unos meses después he re-encontrado a uno de mis primos, gracias al esfuerzo de ambos en querer contactar y recuperar lo que nunca debimos perder.  Hoy domingo, la vida me ha dado el placer de pasar unas horas con  Paco, al que no veía desde la infancia.
El encuentro ha sido breve pero intenso. Contándonos todo lo que se venía a la mente y cómo nos iba la vida a cada uno. Tan a gusto me encontraba que he quedado en que este mismo fin de semana volveré a escaparme, si Dios quiere, y nos veremos de nuevo en el pueblo, con sus padres. Como debía haber sido hace mucho tiempo. Será un auténtico placer juntarnos. 
En la vida, y a base de golpes, aprendes lo que no se debe hacer. Y una de las cosas que yo he aprendido es que nada debe alejarnos de los nuestros. Por ello y de cara al futuro, dejo aquí un fuerte abrazo para mis Tíos y primos. Las experiencias vividas son lecciones para el resto del camino.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Sobre el Odio y la Venganza pobre

Hay gente, quizá más de la que a simple vista imaginamos, que no es capaz de levantarse ante las adversidades. Y como consecuencia no aceptan las situaciones en las que la vida diaria les pone. Bien en el plano profesional o en el más privado. Cuando las cosas no salen como uno desea, o bien cuando no has sido capaz de ver lo que todos veían a tu alrededor, pasa lo que pasa. El desengaño y la realidad empañan tu vida, y un sentimiento de rabia y venganza por no haberlo visto venir te inunda como una ola gigante, como un tsunami que deja todo barrido por donde pasa....

El deseo de rebelarse ante las situaciones incómodas se junta con el de la venganza por no controlar una situación que te duele e hiere como puñal afilado clavado en tus entrañas. Todo lo que sientes en ese momento es deseo de no creer la realidad, de buscar culpables por todo lo que te pasa y no aceptar que quizá tienes algo de responsabilidad en lo que te sucede.

Al no aceptar los hechos y sus causas, nos sentimos frustrados y como no queremos aceptar la situación, nuestro cerebro se ceba en buscar responsabilidades fuera de nosotros mismos. Y después viene el deseo de venganza, contra lo que sea y contra quien sea. No somos capaces de asumir un fracaso y nos queremos resarcir a toda costa y contra cualquiera. Aunque sea a base de venganzas pobres y ridículas que lo único que demuestran es nuestro bajo nivel personal y nuestro alto grado de egoísmo y revancha.

Pienso que no es la mejor actitud de enfrentarse a situaciones contradictorias, ya que no creo que nadie, medianamente equilibrado en su juicio, pueda sentirme gratificación alguna ni sentirse feliz haciendo daño gratuitamente a los demás. Actuando así no se consigue ni mayor felicidad ni paz interior ya que en lo más profundo de nuestro ser siempre habrá una voz que nos recuerde que esas no son maneras de actuar.

La venganza por venganza, o por hacer que alguien no sea feliz sin recibir nada a cambio no lleva a ninguna parte... O a lo mejor sí.... A la más absoluta depresión y desprecio por nosotros mismos, animales sin sentido que sólo reaccionan por instinto..... La mente deja de funcionar y los más bajos sentimientos hacen su aparición en nosotros. Lo peor de todo es no tener un momento de lucidez para pararse a pensar en lo que hacemos y lo que nos motiva. La gente que conozco y actúa de acuerdo a este patrón me da lástima. Mucha lástima. Porque no son felices y necesitan buscar un culpable de su situación. Lástima porque siempre serán unos amargados que no intentan recuperarse de las situaciones contradictorias. Lástima porque piensan que son más felices haciendo que los demás no lo sean. Osea, ni comen ni dejan comer.

Pero no importa. La vida pone siempre en su sitio a cada cual, y en algún momento algo sucederá inesperadamente que nos haga reaccionar y hacernos ver que nuestro comportamiento no es racional y equilibrado.

Lo que me preocupa de este tipo de personas es que a lo peor, cuando quieran darse cuenta de sus hechos sea tarde y no tengan ni siquiera la oportunidad de poder decir "Perdona, lo siento. No he actuado bien contigo". Eso será más frustrante y  lastrará el resto de sus vidas.... Ojalá no suceda así...pero nadie lo puede asegurar.


martes, 27 de agosto de 2013

Buenos momentos

Poco a poco, sin darnos cuenta, tan sólo por pequeño detalles, vamos notando que el estío deseado se aleja irremediablemente de su esplendor. Agosto se va terminando, y eso se nota, aparte del calendario en el suave vientecillo que nos susurra por las noches y nos invita a dormir mejor. Es la época, aunque retrasada, de las siempre venideras tormentas de verano, las que refrescan el ambiente exterior y nos anuncian que el calor insufrible se esfuma lentamente. Pronto será el momento de retomar la actividad diaria, bendito trabajo que nos ayuda a salir adelante. Cuántos darían lo más querido de ellos por poseer un puesto donde desarrollarse como ser humano y obtener a cambio el consabido sueldo que les permita sobrevivir en esta época de penurias no buscadas.

Es hora de rememorar los días pasados, de recordar los buenos momentos disfrutados en la mejor compañía...La de los auténticos amigos. Esos pocos que se cuentan con los dedos de la mano. A mi me sobra alguno. Pero me enorgullece contar con los que tengo de verdad, aunque a diario no estén a mi lado. Es imposible; la vida no puede darte todo. tener buena gente en tu vida y que además estén cerca...

Ha sido una buena temporada alejada de la rutina cotidiana, aprendiendo a ver que hay algo más que levantarse como un autómata y pasarse diez o doce horas al día dedicadas a una tarea, que no por ser de tu agrado, te quita tiempo para ser tú mismo. Tiempo para recargar pilas como se suele decir, relajarse en los parajes que esta tierra nos tiene guardados a la espera de que decidamos descubrirlos y disfrutarlos.

Para otros, en cambio, será el momento de comenzar su descanso;  pero como todo pasa rápidamente, dentro de un tiempo relativamente corto, volveremos a encontrarnos bien en persona, bien a través de las tecnologías que todo nos permiten y a la vez nos esclavizan.

En breve habremos de dejar atrás esos momentos de placer, pero no por ello los olvidaremos en nuestro interior. Los traeremos a la memoria cada vez que el día a día nos agobie y sentiremos un soplo de aire rejuvenecedor a nuestro alrededor. Energía que nos hará salir adelante de cualquier situación contradictoria y que nos empujará a seguir nuestro camino. Ese que cada uno ha elegido....o quizá el que el destino nos tiene marcado. Nunca se sabe...

miércoles, 7 de agosto de 2013

El Norte

Algo que no conviene perder nunca. Pero esta vez no es eso a lo que me refiero en estas líneas. Hablo ahora de una zona de este país a la que siempre profeso autentica devocion. Por su estampa, su gente, su climatología y su gastronomía. Cualquier parte de la costa cantábrica me enternece, aun solo con mirar sus alrededores. Montañas verdes a cuyas faldas siguen pastando los animales, los que ya no vemos y disfrutamos en las capitales grandes, pensando que por ello no existen salvo cuando lo vemos en un plato de comida troceado y aderezado de mil formas. Y un poco mas alejado, el mar azul.Ese mar oscuro y bravío que hace zozobrar embarcaciones de gran tonelaje cuando el cielo se lo propone. Un mar que casi siempre anda alborotado por sus corrientes y que impresiona desde lo alto de sus acantilados. Y me gusta, vaya si me gusta. Podría decirse que me encuentro en mi propia tierra, aunque no sea de aquí. O es que no soy de ningún sitio en concreto y de todos al mismo tiempo. Los que hemos visto la luz por primera vez en la capital no somos de ninguna zona. Y de todas, sin embargo. Pero algo tiene esta parte que me atrae más que otras. Un encanto melancólico que me conmueve por dentro. No me imagino en invierno cómo puede llegar a ser esto, pero seguro que impresiona hasta límites insospechados. Los pueblos marineros y los de montaña también, todos ellos dejan una imagen en mi retina, imposible de borrar y que los meses venideros, envueltos en la vorágine cosmopolita harán que vuelva a desear estar aquí. Un placer. Un auténtico placer para los sentidos.

sábado, 27 de julio de 2013

De Luto

Otra vez, y en verano, la tragedia nos asola. En esta ocasión ha sido mediante un accidente ferroviario. Hace 5 años, por medio de un avión estrellado en Barajas.

Ha sido necesario dejar pasar unos días para poder sentarme, ya que las imágenes y testimonios impactan como proyectil directo al corazón de los seres humanos. Ver el destrozo humano producido por el accidente, tanto en las víctimas mortales como en los familiares y allegados es algo que desgarra el alma por dentro haciendo que cualquier persona de bien se conmueva en los más intimo. Ayer mismo, viendo las imágenes por enésima vez noté caer una lágrima por el rabillo del ojo, y me dí cuenta que estos acontecimientos y muchos otros me siguen afectando aunque no quiera reconocerlo de cara al exterior. Uno pretende mantener el tipo de puertas afuera y sin embargo a solas los verdaderos sentimientos aparecen sin poder esconderlos. 

Hay varias cuestiones que no me gustaría dejar pasar. La primera de ellas, mis condolencias desde aquí a los familiares de los fallecidos, por encima de todo, y desearles que lo superen en la medida de lo posible, a sabiendas de que es casi imposible que lo hagan. Un hecho trágico como el sucedido marca para toda la vida, ya que el final de los que se han ido no ha sido por causa "natural". Gente joven, mayor, niños.... todos han encontrado su destino final al mismo tiempo. Se han unido en el último viaje, cuando muchos de ellos ni se conocían entre sí. 

Es difícil entender por qué suceden ciertos eventos, que los provoca o cómo se gestan de la nada. Ahora no tiene sentido alguno buscar responsabilidades en nadie. Ni siquiera en el maquinista, que no ha querido prestar declaración de momento. La respuesta es posible que se encuentre en el interior de la caja "negra" (marrón) del tren. Aún no se sabe por qué a estas horas, dos días después del luctuoso accidente, aún no ha sido abierta o investigada. O, al menos eso es lo que se traslada a la opinión pública.

Ya no importa, sino para saber las cusas mismas del fallo. Si es humano, entra dentro de lo posible, ya que no somos perfectos. Nadie debería pensar en la intencionalidad del conductor en llevarse la vida de tantas personas. Pero por si acaso, las autoridades se han apresurado desde el mismo instante del golpe en asegurar que la infraestructura y el convoy se encontraba en perfectas condiciones. Es más, y como siempre, el tren acababa de pasar días antes la revisión oficial y no se detectó fallo alguno.

Me canso de oír semejantes sandeces que lo único que pretenden es salvar la cara de los políticos y buscar un chivo expiatorio que cargue con el mochuelo. Así la opinión pública, tan ansiosa de morbo y venganza siempre se queda satisfecha teniendo alguien a quien condenar, con o sin motivo. No me gustaría estar en la piel del maquinista, pues le auguro un futuro negro, además del que ya sienta por dentro a raíz del resultado trágico.

Me da lo mismo si iba a 190 kms. como si no. Los accidentes ocurren ( y demasiado poco, para lo que el ser humano se arriesga) y por eso se llaman accidentes. Porque no suceden de forma rutinaria ni programada. Porque hay algo que no controlamos y que se llama "AZAR". Nada de lo que el hombre construya está exento de fallo. Por tanto, lo único que cabe esperar es de la investigación que se haga, se obtengan conclusiones que nos ayuden a mejorar en lo tecnológico. Pero también en la parte humana.

Los únicos que saben la verdad, en otra dimensión, son los que han abandonado esta tierra. Ellos entienden por qué ha sucedido todo, pero no están aquí para contarlo. Todo lo demás, conductor incluido, son los medios que la naturaleza utiliza para que el destino se cumpla. Descansen en paz las víctimas y ojalá cambiemos nuestro punto de vista frente a estos hechos. Ya sabemos que el azar no existe.....y Dios no juega a los dados.....

domingo, 21 de julio de 2013

The Come Back (El regreso)

Han pasado más de dos años y el cuerpo y la mente pedían a gritos volver a escribir. Me he resistido a mi pesar, pero sabía que no podía demorarlo más. En la última entrada hablaba de fenómenos que a diario se escapan a nuestra atención. Precisamente porque no prestamos la suficiente.
Ahora, con la perspectiva de estos años alejado de muchas cosas y de mucha gente,  constato y confirmo que hay cosas para las que no tenemos respuesta inmediata y que sólo encontraremos su verdadero y profundo sentido con el avance inexorable del calendario. Lo que yo he vivido en la última época no es fácil, y probablemente no se lo desearía a nadie. O sí... Porque detrás de lo aparente hay algo que no vemos. No ha sido fácil, y ha tenido su hipoteca. He tomado decisiones que no tenía planeadas, aunque alguien, no pocos, piensan lo contrario. No voy a entrar en ello, ya que cada uno es mayorcito para saber distinguir la verdad de la verdad inventada para justificacion de otros. Entre esas hipotecas está la de haber sido crucificado por seguir mi vida y saber romper con ciertos tópicos establecidos. Sin embargo, me queda el reconocimiento de los que de verdad han entendido que  las decisiones que he tomado, no solo eran acertadas, sino que por haberlas tomado yo, tenían más valor. 
No voy  dar más vueltas a aguas pasadas. A partir de ahora, retomo la pluma digital y me dispongo a seguir relatando cualquier cosa que me mueva por dentro. Aunque a nadie o a pocos le interese. Creo que en alguna publicación anterior he mencionado que mi debilidad por la escritura va más allá de lo que parece.
Seguimos en la brecha y nos vemos en breve. 

lunes, 28 de marzo de 2011

Casualidad

A veces uno se pregunta, y no sin perplejidad,  porqué algunos hechos acontecen en un momento determinado y no en otros como sería  previsible. No es fácil encontrar explicación, por lo que lo más cómodo es darse por vencido y encontrar la respuesta en el azar o la casualidad. Nuestra mente encerrada en la caja del cerebro no acierta a comprender las leyes sutiles que manejan los hechos a "su antojo". Hace muchos años, de joven, leí un libro que me dejó impactado, como todos los del mismo autor. Se titulaba "Nada es Azar", y era fruto del pensamiento razonado del padre de Juan Salvador Gaviota. El piloto Richard Bach se embarcaba en la aventura de descubrir quién movía los hilos de nuestro devenir, para concluir que todo sucede porque así debe ser, aunque en un primer momento no sepamos el por qué. Fascinante es comprobar cómo puedes estar pensando en alguien y en ese preciso instante recibir una llamada de la persona en cuestión. Quizá es nuestra propia mente, y la energía poderosa que ésta genera la que propicia la realización de ciertos acontecimientos sin que seamos conscientes de ello.
Jung y otros autores ya trataron el tema de la casualidad, el azar y la sincronicidad. Para mí no deja de ser una experiencia inquietante y sorprendente día a día. Es cuestión de ver más allá de la pura superficialidad y estar atento a lo que sucede a nuestro alrededor en cada momento. Pienso y creo, porque las evidencias así me lo han demostrado, que en esta vida, y quién sabe si en otros universos paralelos, todo obedece a algo. Lo cual también me hace reflexionar sobre el libre albedrío. ¿Es el ser humano libre para ir trazando su camino paso a paso o por el contrario todo está escrito y predeterminado?
De momento no tengo respuesta cierta a esta cuestión, pero hoy por hoy me inclino a pensar que todos nos dirigimos hacia una meta, si bien  para llegar a ella podemos ir trazando las curvas del camino a nuestra elección. 
Dejo estas reflexiones en el aire para invitar a todo el que quiera plantearse su vida diaria de otra manera...

domingo, 27 de febrero de 2011

Cambio de velocidad

Faltaba la última estupidez, mejor dicho la penúltima, para que nos demos cuenta de la forma en que quieren controlarnos los malos dirigentes que tenemos que aguantar.
Y lo han hecho rebajando el límite de velocidad en autopistas y autovías, con lo que ahora la agujita del velocímetro se tendrá que quedar más abajo y no sobrepasar la marca prohibida de los 110 km. / hora.
Con esta medida, dicen que ahorraremos combustible, que por culpa de Libia se va a poner por las nubes. A mí me suena a afán recaudatorio total, ya que no hay un duro para nada pues se lo gastan en dilapidaciones innecesarias para satisfacción propia.
Teniendo en cuenta que el responsable nacional de tráfico no tiene ni carnet de conducir, o sea, no sabe cuando un vehículo consume más o menos, y que su propio chófer es cazado llevando el auto oficial a más de 180 km., no cabía esperar una decisión más imbécil e irracional.
A esto hay que sumar la pretensión de limitar la velocidad en ciudad a 30 km. en vías de un sólo carril por sentido. 
O sea que España con 5 millones de parados sin vías de arrancar en mucho tiempo, ahora también se ralentiza y para en el terreno circulatorio. Así todo se para y sólo nos moveremos cuando el gran hermano que todo lo controla nos lo indique y permita.
A esto llamo yo un país moderno y dinámico que quiere avanzar y progresar para estar a la altura de los demás.
Otra idea genial como la de las bombillas de bajo consumo. Aquí lo único que alcanza límites más altos son los nervios de los sufridos ciudadanos, que poco a poco nos los van poniendo a más  100. Y seguimos tragando....